


Últimos de mayo o primeros de junio, de camino al río vas pensando si hoy sera el día........
Hace varias jornadas que revisas todas las telarañas del río, que repasas los fondos arenosos muestreando las ninfas , estas ya tienen el saco alar maduro, las ninfas emprenderán su camino hacia la superficie muy pronto.



Mañana nublada y con algún chubasco intermitente son las dos y media de la tarde , apenas hay cuatro ignitas por el río pero están moviendo a las truchas, repaso orillas y canales entre las ovas y van saliendo las truchas. Por delante se ceban algunas truchas , tomo nota mentalmente de su situación.Hoy me temo que ya me he quedado sin " verlas " pienso mientras repaso la décima telaraña de hoy.
A pesar de todo no me puedo quejar, la "carriona" va sacando truchas entre las ovas, a veces basta la primera pasada, como mucho la segunda pasada. Me llama la atención que las truchas están muy activas para las pocas ignitas que están emergiendo.



Entró en una zona estrecha del río pasando por debajo de un árbol caído, antes de pasar he estado unos minutos revisando el tramo que voy a pescar, he visto varias truchas cebándose .
Me decido a pasar por debajo del árbol y lanzar de ballesta por debajo de su tronco a un par de truchas que se ceban cercanas a sus ramas sumergidas. Lanzo a la que mejor tamaño parece tener por sus cebas, ya que están muy cerca una de otra y en cuanto clave la primera seguro que espanta a su vecina. En eso estoy cuando me parece ver una gran efémera volando por encima de mi cabeza, no me da tiempo a verla y la trucha por encima del árbol se ceba de nuevo , seguida de su vecina. Un lance de ballesta , la mosca se mete por debajo de los juncos de la orilla y veo como sale una buena trucha a comerse la " carriona" , sin prisa. Nos deleitamos los dos , ella pensando en su menú y yo contemplando una espectacular subida a cámara lenta.


Estoy soltándola después de una par de fotos rápidas, cuando de pronto me parece ver otra gran efémera volar entre los arboles.... pero no llego a tiempo de verla con nitidez.
Vuelvo mi vista al río, veo más truchas cebándose, no parecen muy grandes. Estoy secando la mosca cuando veo pasar junto a mi cara una gran efémera, esta vez estoy seguro.... levanto la cabeza y la veo, es una Dánica.
Parece ser que el día ha llegado, vuela por delante de mi posición a unos cuatro metros, esta como a poco más de medio metro por encima del agua. Contemplo con alegría su bello vuelo, y mi sonrisa crece cuando veo pasar junto a ella a otra compañera alada... y al momento , otra.
Estoy absorto contemplando su vuelo con una media sonrisa y pensando que ha llegado el momento , una de las Dánicas desciende ligeramente hacia el río, cerca de los juncos de su orilla más enmarañada. Pienso que ese lugar no es un buen sitio para volar, cuando de repente , una trucha mediana salta hacia la Dánica y se hace con ella en pleno vuelo, ¡¡ menudo brinco ha pegado!! La media sonrisa se torna en sonrisa entera.... corto mi mosca y saco la caja donde llevo el arsenal de Dánicas , y pienso: Ya esta aquí, ya ha llegado la " fiebre amarilla".

















