

Caluroso verano que estamos terminando, ya desde junio hemos soportado altísimas temperaturas durante el día. Estos calores durante el día han acentuado la actividad en los "serenos".
Aunque es posible tener algún " sereno" durante los últimos días de mayo ( este año ya hubo "serenos" en estos días) son junio y julio los que nos deparan los mejores serenos, aunque agosto este año también ha sido muy bueno ( otros años suele refrescar al final de la tarde y levantarse una brisa que echa bastantes "serenos" al traste).



Ya metidos en los últimos días de junio y sobre todo en julio, las altísimas temperaturas hacen muy duro estar durante la tarde en el río, y compruebas como durante estas calurosas tardes las truchas practicamente desaparecen del río y sólo hacen acto de presencia con las ultimas luces de la tarde.
Durante estos calurosos días no suelo aparecer por el río antes de las ocho de la tarde y si bajo antes es para pescar las zonas más sombreadas donde se puede adelantar la actividad de las truchas antes de la caída de la tarde.
Pasadas las primeras tardes, daremos con la hora " casi exacta" en que las truchas comienzan a " dar la cara", que suele venir marcada por la aparición en el río de ecdyonuridos, y sobre todo de tricopteros y efemerellas.
Según avanza el verano, la hora de aparecer por el río se va retrasando, no es plato de gusto estar en el río a las siete de la tarde de últimos de julio o primeros de agosto con un sol de justicia pegandote en la cabeza, empapado en sudor y el río muerto...... ni una mosca volando, ni una trucha en el agua, el único ser viviente tan insensato de moverse a esas horas es el pescador.
La experiencia de los años te va librando de esos suplicios.


Aparecer en el río para pescar el sereno, una vez elegida la zona, no demasiado alejada del coche, y en la que el acceso al río no sea complicado, sabiendo bien por donde pisamos y vadeamos . Nuestro foco frontal o linterna preparada en el bolsillo del vader o el chaleco para hacer uso de ella cuando caiga la oscuridad para atar alguna mosca o poder salir del río y volver al coche sin tropezones .
Me siento en la orilla a la sombra de una salguera, el río esta muerto y no veo ni un solo insecto.
Miro el sol y ya queda poco para que se oculte entre los montes y cerros del horizonte.
Casi las nueve y cuarto... y todavía hace un calor de muerte. Los arboles empiezan a proyectar su alargada sombra y de repente, asoman los primeros tricos y efemerellas, en cinco minutos esos escasos insectos se convierten en multitud, veo ingentes cantidades de tricos volando y algunos golpeando la superficie del agua, haciendo la puesta y veo derivar por el agua bastantes ignitas , imagos en su gran mayoría, las telarañas de estos días delatan grandes eclosiones durante los últimos momentos de la tarde, están repletas de ellas y las arañas bien cebadas.
Como si hubieran tocado la campana dando la hora de comer, en escasos minutos pasamos de un río muerto a ver multitud de insectos y de una superficie del agua inerte, dando la sensación de que el tramo no tiene ni una trucha, a ver cebadas repetitivas sobre las efemerellas que derivan aguas abajo sin solución de continuidad..... de pronto el río se ha llenado de vida: insectos, truchas, aves, todos aprovechan la caída de la tarde para entrar en actividad, a ratos frenética.
Ahora es mi momento, ya estoy colocado en la corriente y lo que veo por delante es sencillamente maravilloso, cebadas y truchas confiadas poniéndose moradas con las ignitas que surcan las corrientes.
Estos serenos suelen estar llenos de sorpresas, la nutria que baja toda confiada por el río hasta casi chocar conmigo y que hace imborrable ese sereno, mama corzo y su cría que me sorprenden en un escondido rincón saciando la sed. El lobo bajando por la orilla del río y que se queda tan sorprendido como yo al toparnos de frente en el camino , y durante unos largos segundos admiro a escasos metros...o ese gato montes que cruza el río nadando por delante de mi posición.
Escenas que quedan grabadas para siempre en mi memoria y que hacen que cada sereno sea diferente , es para mi uno de los mayores alicientes del sereno....además de las truchas, claro.
Y que me hacen volver al río al final de esas calurosas tardes . Incluso sabiendo que algunas de esos "serenos".. nos saldrán ranas, aunque hay algunos ríos en que es casi una apuesta segura.



10 comentarios:
No he vivido muchos serenos en mi vida de pescador,al no vivir cerca de ríos,pero en varias ocasiones he comprobado cuanto dices.Ríos que parecian muertos comienzan a hervir como si de agua se tratara al llegar al punto de ebullición,y se recuerdan para siempre como momentos mágicos.
Las truchas comen con un hambre desenfrenada,con la guardia baja y a escasos palmos de tí ,toman tu mosca confiadas.
También de vez en cuando un escalofrio recorre tu cuerpo cuando en el aire tu línea roza algún murciélago,e instantaneamente rezas para no haberlo enganchado.
Estupendo relato que me ha hecho recordar un sereno pasado...
Un saludo.
Lobos, monteses... ya te estás pasando "suertudo"!!!!.
Empiezo a echar esos serenos de menos, creo que hasta el próximo año.
;-)
Bonita entrada Joaquín!! y...Saludos a la nobleza.
Impresionante la foto de la tela de araña llena de moscas... Por los ríos que suelo frecuentar yo más habitualmente los serenos de los que hablas son casi un mito, de hay que me impresione tanto la foto de la tela de araña.
Bonita entrada Joaquin, me has hecho recordar los serenos de otros años en el Tera, éste por desgracia no pude pescar ni un día.
Pero creo que, o te olvidaste o donde tú pescas no hay y son los mosquitossss. Para mi una auténtica pesadilla que más de un sereno me han amargado al vida.
Expectacular la foto de la tela de araña.
Un saludo
Alfonso, yo pesco en muchos rios al sereno y en algunos hay mosquitos, pero ademas de la lampara o linterna no falta nunca un buen repelente .
Pero mis serenos de junio y julio suelen ser en rios sin regular y por lo general no tienen grandes cantidades de mosquitos. Sin embargo en algunos rios regulados como crecen y disminuyen rapidamente se quedan zonas estancadas en brazos y orillas y suelen criar mas mosquitos. Tambien tengo comprobado que los rios naturales suelen ser mejores para el sereno...no tienen el agua tan fria y por eso al tener agua más caliente se mueven mejor al sereno cuando refresca.
Qué pasa Joaquín! ya veo que te lo has pasado bien este verano,un saludo.
Carlitos.
Me encanta el sereno.. me ha salvado mas de un día y esa magia que llena el río de vida no se olvida por muchos que se vivan.
Saludos..
Los serenos en los embalses casi terminan conmigo este año.
El peor fue el último día, pero con esas truchas tan majas el mal trago se lleva mejor.
Así da "gustirrinín".
Saludos Joaquín.
Me ha encantado el relato. Has conseguido transportarme a esos lugares e imaginarme en tu lugar pescando el sereno.
Recientemente, mi hermano Eduardo ha tenido la oportunidad de pescarlo en uno de los pocos ríos que ya quedan en Andalucía para disfrutarlo.
El relato de este sereno que te comento, lo ha publicado en nuestra web www.peskacor.eu a la que te invito amablemente a que la visites.
Por lo demás, fantástica la entrada y preciosas las fotos.
Saludos
Hola que tal.
Pues comentar que este año, en septiembre vivi un sereno-eclosion en el rio Tajo de Oligorunellas Rhenanas.... increible.
Me habian hablado de ello, pero hay que vivirlo para poder explicarlo y sentirlo.
Ya de noche y, bajo la luz de la luna y del farolito frontal, una eclosion de grandes efemeras blancas que parecia talmente que estaba nevando. Y mientras tanto oias sin ver cebadones de la truchas.
Yo puse una imitacion de Danica porque no tenia otra cosa y, consegui varias capturas de esas de clavar cuando oyes la cebada, porque como os digo ni se veia.
Sinceramente es muy dificil explicar con palabras la sensacion que ese sereno me ha producido.
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