Por gentileza de un viejo amigo (German) fui invitado al "II Máster de Maestros. Pesca con mosca sin muerte LaVera 2009", a primeros de abril.
Con la extraordinaria amabilidad de las gentes extremeñas fui recibido en un hotel de postín donde tras conocer a ciertos famosos competidores, fue rápidamente "adoptado" por dos extremeños, uno mister mega master "Don Pedro Cordero", de AEMS-Ríos con Vida, y otro el Excelentísimo Señor Don José Jarones, designado como mi cicerone por el amigo-común responsable de la invitación.

Jaranda II, tramo bajo.
Reubicado en un hostal en absoluto acorde a mi dignidad, nada menos que compartiendo habitación con un plebeyo (gracias Chano por tu inmediata estampida de la habitación), me dirijo de nuevo al hotel de postín para asistir al sorteo y presentación del Master.
Cobrando un truchón...
Cual fue mi sorpresa al descubrir que no asistía al citado torneo en calidad de invitado sino ¡COMO COMPETIDOR!. En ese momento, se me planteó un tremendo dilema. Si me esforzaba de verdad -o sólo un poco- en el campeonato, lo ganaba. Pero si no me esforzaba, a lo mejor también lo ganaba. Y si me esforzaba por perder, algún mesetario podría pensar que había perdido sin querer. En suma; mis tribulaciones eran harto profundas.
Jaranda I (tramo medio)
Bromas aparte, participar como competidor ni me gustaba ni sabía hacerlo. No conocía ni siquiera las normas de la competición (por ejemplo descubrí ya en el río que las truchas no se pueden tocar con la mano), y desde luego no me agradaba en absoluto la idea que por haber cometido alguna infracción causada por la ignorancia me descalificasen. Aunque la verdad es que salvo los 30 primeros competidores (de 42), los cuales se tomaban muy en serio el torneo, el resto de la tropa iba con tranquilidad. Y desde luego no estaban por la labor de descalificar por tonterías, había buen rollo.
Aguas rápidas de Garganta La Olla
Tramo medio
El acto del sorteo me provocaba sonrisas, pues como probablemente sabréis, determina enormemente las probabilidades de éxito según el tramo del río y hora de pesca. Eran muy expresivas las caras de los competidores según iban saliendo los tramos y compañeros de manga. Hubiera sonreído aún más si hubiera sabido en aquel momento que la puntuación del torneo variaba según las posiciones que se ocupaban en cada manga. En fin; que me pase casi todo el sorteo mirando a la gente y charlando con Pedro Cordero sobre tramos y ríos. Luego tuvimos un estupendo ágape del que salí medio bolinga (aunque nadie lo notó porque la nobleza, como sabeis, disimula a la perfección, y sólo se le traba la lengua cuando quiere).

Pequeña pintona de Garganta Jaranda II
Fue verdaderamente interesante en mi estancia por tierras extremeñas por un lado verificar nuevamente la extrema amabilidad y calidez del trato de la gente de allí (Jose Jarones, Mikael...etc.) y por otro la gente que conocí en el trato más cercano (Pedro Cordero, José Arbildi, los gemelos murcianos (Pedro y Antonio Sevilla), Chano o el inconfundible Isaí. Era también digno de observancia la altivez de algunos competidores... quienes además, lamentablemente echaron la culpa de sus malos resultados al sorteo....res ipsa loquitur. Menos mal que cuando la educación de algunos competidores fallaba salían al quite los organizadores o los controladores (todos ellos gente de la zona) y te quitaban el mal sabor de boca o suplían sus groserías.

Jaranda I ,tramo bajo
Yendo más al grano os puedo comentar que las afamadas Gargantas de La Vera son extremadamente bonitas. En algunas de ellas, y a modo de ejemplo yo bebía agua directamente del cauce. De peces su densidad es variable. Como es obvio aquellas Gargantas que tenían un régimen con muerte, la presencia de truchas por encima de la talla era bastante justita. Por el contrario, la presencia de truchas por debajo de la talla era de acradecer. Su bravura, desde luego, contrastada. Su pureza también, pues me cuentan que allí jamás se ha repoblado. Era también aconsejable, dependiendo de la zona, pescar agachado o de rodillas, algo que nuevamente mi alcurnia me prohíbe (y mi convalecencia).
La diferencia de actividad de los salmónidos entre una garganta y otra era simplemente espectacular. Además, las horas de las mangas eran decisivas. En aquellas Gargantas umbrías, como por ejemplo Garganta La Olla, los bolos fueron muy frecuentes. Allí por ejemplo llegue a medir el agua en 8º a las 10:30 AM, y por la tarde, a las 16:30 PM en la garganta de al lado (Jaranda II) el agua estaba a 14º. Si además pegaba el sol, la diferencia era aún un mayor. Y además, en la mayoría de las ocasiones, si te tocaba la manga de tarde, pescabas un tramo de montaña que ya había sido pescado ese día.
Un pardón de la zona.
La tropa de competidores arrancaba las truchas utilizando exclusivamente la técnica del tándem; con tricóperos arriba y microninfas abajo. Algunos utilizaban dos cañas con ese montaje a diferente profundidad para barrer la totalidad de las pozas. Ni qué decir tiene que mi posición social me impide utilizar técnicas de pesca propias de villanos, por lo que me dediqué a pescar a seca (con dos cojones) el 90% del tiempo, incluso las diez de la mañana.
Os cuento por Gargantas:
Garganta La Olla.
Tabla-pozón de Garganta La olla.
La más fría y la más umbría, como podéis apreciar por las fotos. Muy muy bonita, aguas puras y depuradas (sólo tiene un pueblo por encima, que consta de depuradora). La que menos truchas tiene, pero muy fácil de pescar. Me tocó pescarla a primera hora de la mañana e hice mi primer bolo. Puse la ninfa y clavé una, pero se me soltó (en verdad la deporté a la poza de más abajo), a causa de la clavada Alfonsina -jejeje- que le propiné. Ni qué decir tiene que las truchas simplemente no se veían, era un tramo muy parecido al rio Pedroso, pero con un ecosistema gallego de ribera (no digo tonterías, prados muy verdes y alisos protegiendo el río).
Garganta Jaranda.
Extremadamente variada. En esta competición la dividieron en tres tramos, con la coña de que uno de ellos era un vedado. Y pese a su condición de vedado, nos dejaron pescar. Este hecho merece una consideración; según me cuentan, paree ser que la Consejería de turno autorizó nada menos que por escrito la pesca en aquel lugar con ocasión del Master, circunstancia y resolución que me obliga a pensar que la Constitución Española y la ley 30/1992, de 26 de noviembre, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas allí no se aplica o en su caso, se excepciona para los colegas (vulnerando el principio de inderogabilidad singular de los reglamentos). Al margen de este hecho, qué casualidad que el tramo del vedado más vigilado, aquel que estaba al lado del camping, proporcionó las mejores capturas y determinó el vencedor de la manga.
Jaranda I tramo inferior.
El tramo inferior (Jaranda I) discurre por un canchal, es en esa parte una garganta muy abierta, me recordaba mucho al coto de Broto (Huesca) y con un problema de viento significado. Pensar que estamos en las faldas de la cordillera de Gredos, zona como mucho sol, susceptible de coger mucha temperatura y ausencia de árboles. Tuve la tremenda fortuna de ver una cigüeña negra y además de pescarla con Jose Arbildi (Vitoria), compañero muy recomendable en todos los aspectos y de charla interesante. Me cuentan que uno de los competidores autóctonos enebró en una de esas pozas una madre de 52 cms. Tiene bastante trucha pequeña y lamentablemente muchísimos ciprínidos, esencialmente cachos. Allí el agua no es tan pura. Por la mañana, ocurrió un hecho que dio al traste con mis opciones de quedar el último. Os cuento; corría el rumor (me había confirmado Chano que había donado una caña para el que quedase en último lugar), con lo cual me había quitado mucha tranquilidad al pescar pues no quería que se pensase que quería quedar intencionadamente el último, por lo cual mi dilema era o competir o buscar quedar el último pese a todo. Opté por lo que se llama una "solución de consenso" y que fue no competir pero evitar quedar el último. Pues bien; materializar esta opción no fue nada difícil pues el segundo día por la mañana, pescando a seca (con dos cojones) me subió una trucha de 23.5 centímetros que me dio el cuarto puesto de la manga y me evitó quedar el último para siempre (perdiendo la caña de consolación).
José Arbildi
El Tramo medio (Jaranda II) está mucho mejor, tuve la suerte de pescarlo por la tarde y desde luego las truchas estaban en actividad. Y digo "estaban" pues por cuestiones de la competición se tenía que suspender para comer las diferentes mangas de pesca, precisamente cuando nuestras pintonas estaban "candongas". Este tramo abarcaba el famoso vedado, del que puedo deciros como curiosidad que ofreció el mayor número de capturas 27 en dos horas, y además ofreció la pieza más grande una de 34 centímetros. Esta soberbia trucha tuvo la bravura de picar la ninfa dos días seguidos.
La mencionada brava de 34 cms.
El tramo Superior (Jaranda III) me deparó otro estupendo bolo, y eso que lo pesqué por la tarde. Bueno la verdad es que lo pesqué todo el rato a seca, y además con la máxima tranquilidad del mundo, de suerte que cuando clavaba una trucha, me tomaba todo el tiempo del mundo en llevarla a la sacadera. Incluso en algunas ocasiones, si cobrar la trucha suponía pasar la volando por encima de las peñas, renunciaba a ello aflojando la tensión y permitiendo que se soltase. Ni qué decir tiene que la persona encargada de mi control se ponía de todos los colores, ello pese a que le había avisado que la competición me importaba un pimiento.

La coña que había entre los competidores era que en los tramos 4 y 5 vivían una pareja de visones americanos que ni siquiera se espantaban por la presencia de humanos, teniendo que arrojarles piedras para convencerles.
Garganta Minchones (Villanueva).
(no tengo fotos)
Vaya pasada de Garganta. Truchas pocas, pero de una belleza brutal. Es extremadamente fría, y rompepiernas en sus tramos inferior y alto. El agua es extremadamente pura y tuve la suerte de disfrutar de la compañía de Maikel, guarda de caza de una finca cercana, de una simpatía y conocimiento del entorno digna de mención. Tanto que espero hacerle una visita y dedicar un día entero a esa Garganta. Me dediqué a enseñarle las moscas, la doble tracción, comentar el tramo...etc., además de pescar. El estaba bastante impactado por mi falta de prisa al pescar, contrastando, claro está con la de otros competidores, que iban a toda velocidad por el tramo.
Este pequeño coleóptero parece ser que le gusta a las truchas... los hay a patadas.
Como conclusión puedo deciros que si bien las Gargantas de LaVera no son un prodigio en cuanto a tamaño y número de capturas sí lo son como opción de pesca. Razones os doy muchas: 1) se puede ir y pescar sin mas; los trámites no ofrecen complicación, se saca la licencia en cualquier caja o banco de la zona y el permiso de los cotos en bares y sociedades de pescadores. 2) La estancia, comida y copas es muy barata, joer, ¡si las copas estaban a 3 euros creo recordar!. 3) Las Gargantas son preciosas y aburrir, no te vas a aburrir, a poco que se dé bien el día puedes enhebrar mas de 20 piezas. 4) Tienes al lado la posibilidad de pescar "blases" -como los llaman allí- en sus innumerables charcas de riego de tabaco o en pantanos, o barbos, especialmente en su subida a la freza. 5) Sus gargantas son una opción muy interesante para el mes de abril, especialmente complicado para la pesca en la meseta o más aún en Pirineos o Cantábrico. En suma, que volveré y más bien pronto que tarde.
Un abrazo para los extremeños -especialmente a Germán y Esther- y para los demás también.
Javier Zatarain.
Conde de Valedemoooor.
Master de Masters
5 comentarios:
jejeje que cachondo, me has puesto la primera sonrisa del día.
Gredos es precioso, solo conozco la parte de Ávila, pero como comentas, si a parte de truchas hay opciones de basses y barbos, tal vez haya que hacer una visita por la cara sur.
La verdad, sigo sin entender como hay gente que le gusta pescar a mosca corriendo por el río...
Un saludo
Da gusto que la buena gente se vaya conociendo. Como bien dices, Pedro Cordero es una fantástica persona, muy buen amigo y mejor pescador (esto seguro que le gusta)... Joaquin no necesita palabras... El caso es poder vernos todos y compartir una jornada "mesetaria" con tan ilustres compadres, dios mío, lo mejor de cada tierra.
Fantástico relato y fantásticas tierras. Buena comida y mejor compañía.
Largas palizas de disfrute y calma te queda por descubrir en Extremadura, algún rinconcito de esos que enamoran te está esperando.
Pero eso será otra historía para el Conde trotaríos. Pertrechados de armadura, defensas y abundante agua, estaremos dipuestos para tu "reconquista" en los ríos Extremeños.
UN PLACER.
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P.D: "ANUNCIO: idem con Rhodanis, Betidos, Tricópteros..." ;-)
Hay que ver su Señoria lo bien que se explica.
Yo estoy convencido que Usia izo lo indecible para no destacar (sic) Terrible esfuerzo que debe ser recompensado de alguna forma, pero mire, ahora mismo no sé como...
Atentamente,
The Ferran
Tienen muy buena pinta los parajes que nos describes, como preciosas son sus truchas. Por otro lado parece ser que a parte de la competición disfrutaste de las jornadas de pesca aunque no fueran fructíferas en capturas.....
Un Saludo.
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