
Como viene siendo tradición el jueves y viernes de la Semana Santa recibo la visita de dos buenos amigos, Carlos Azpilicueta y Paco Lizarraga.
El jueves nos recibe con un autentico vendaval que hace practicamente imposible la pesca, lo intentan pero hay poco que hacer.
Ya me jode, vienen dos días, y el primero casi nos lleva el viento.

Por suerte el vendaval cesa el viernes y podemos pescar sin aire.... pero al llegar al río ya tenemos gente pateando por el agua.
Sin prisa nos ponemos a comer los bocatas , a probar la caña de Carlos, nos vamos cambiando y vamos dejando que la gente vaya pasando por delante......

Con la gente ya pisando el río, que esta bajísimo, no esperamos que el día sea excepcional.
Yo sólo espero que puedan encontrar un rincón tranquilo y que puedan pescar algunas truchas ..... no muchas.

Paco se queda al lado de los coches y Carlos y yo subimos hasta una tabla donde vemos las primeras olivas bajando por el agua. Tenemos un pescador por debajo, y otro más arriba.
Nos sentamos esperando alguna cebada, al rato nos alcanza Paco que ya ha cogido un par de ellas con la ninfa, a pesar de venir por detrás de un pescador.

Carlos decide quedarse en la tabla y yo llevo a Paco río arriba, nos encontramos con dos pescadores más.... seguimos subiendo río arriba y al final decidimos entrar en unas tabla por encima de un chopo caído en el río.
Allí hay alguna trucha cebándose. Buenas zona para que Paco pesque con sus paraninfos. Vemos cinco o seis truchas cebándose y consigue clavar tres...

Ambos coincidimos que estas tablas también han sido pescadas, hay moscas en el agua pero notamos a las truchas muy recelosas..... vemos pisadas en las orillas . El río ha sido pateado a destajo.... y fuera de la hora buena. Así es difícil que las truchas se muevan en condiciones.
Paco sigue pescando aguas arribas, unas corrientes muy bonitas y que suelen dar truchas, pero nada....yo le sigo con la cámara , echando fotos al río, a los insectos que eclosionan... pero me mosquea que no se muevan en estas corrientes, adelanto a Paco y subo aguas arriba..... y veo que doscientos metros más arriba hay dos pescadores metidos en el río.

Decidimos bajar para buscar a Carlos, bajamos por el camino y vemos a Carlos subiendo por la orilla, no ponemos detrás de él y al asomarnos al río... una cebada.
Paco pone su paraninfo un par de metros aguas arriba, y al llegar al lugar de la ceba, el paraninfo desaparece...... clavada de Paco y la trucha llega hasta sus manos.....una foto y al agua.
Alcanzamos a Carlos, casi son las cuatro.... deciden dejarlo para volver pronto a Pamplona.
Carlos nos cuenta que ha podido coger cuatro truchas en zonas muy complicadas por encima de la tabla donde le dejamos.
Un café y nos despedimos hasta que nos volvamos a juntar por estas tierras.
Como viene siendo costumbre... el jueves tarde-noche nos dimos un buen homenaje en la barbacoa....con la compañía de Zata que se acerco para ayudarnos con las chuletillas, las morcillas, los pinchos morunos, el vino y la cerveza. Rematamos la noche con un vídeo de pesca en Nueva Zelanda hasta que el sueño nos pudo.







































