
Esa pesca solitaria y tranquila que hace que todos tus sentidos se agudicen mucho más, que estemos en perfecta sintonía con el entorno que te rodea.

Esos días de pesca, en los cuales tu cabeza se vacía de toda preocupación ( trabajo, hipoteca, familia, negocios ). Sólo existe el río, las truchas y " que salga el sol por donde quiera ".
Esos días en los que ensayas con nuevas moscas, nuevos lances, nuevas técnicas.
Pescando despacio, dejandote llevar por el rumor del agua, el trinar de los pájaros, el vuelo de los insectos.


7 comentarios:
Razón tienes Joaquín, no hay mayor relajante en el mundo que la pesca a mosca, y si se esta en el rio solo ya no digamos. Muy chula la entrada.
Un saludo.
Bonita entrada Joaquin.
Yo soy de los que me gusta pescar solo.....a lo mejor es por esos "remansos de paz", jeje. Al leer la entrada he recordado muchas sensaciones....y todas buenas. La penúltima foto me encanta.
Pepe
Tienes razón, pero en caso de un percance se acuerda uno de la necesidad de pescar acompañados.
Toquemos madera...
Que bueno es leer esto,tan relajante,para el dolor de espalda y soniar despierto,saludos.
Impresionante el blog. Vaya ritmo de entradas que lleváis...
Un saludo y enhorabuena.
Muchas gracias Ricardo
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